Chile es un país de empates. Nos gustan los empates en el fútbol, en la política, en la economía y, ahora, en religión. La idea de equiparar condiciones con la Iglesia Católica no debiera de interesar a los cristianos evangélicos. Si en Chile existe una gran cantidad de feriados católicos apostólicos y romanos no debiera de buscarse un ?empate religioso? a través del proyecto de ley del Día Nacional de las Iglesias Evangélicas, pues para eso existen 52 domingos en el año, donde la mayoría de cristianos se reúnen a rendir culto al Creador.
Señores autodenominados líderes de la Iglesia Evangélica, dedíquense a lo que realmente fueron llamados: la predicación del evangelio y ser pastores de su rebaño, tal como lo hicieron los misioneros bautistas, metodistas y luteranos que llegaron hasta nuestra nación en los albores del Chile republicano. La política es una esfera que no les compete y el mismo Jesús criticó al liderazgo que se dedicaba a esta área y no a la espiritual.
Temas en los que sí deberían prestar atención es el de Aarón Vásquez, hijo de un pastor metodista pentecostal, donde queda de manifiesto que en los evangélicos no anda todo como debería ser, pues requisito más que fundamental para ser líder es tener en correcta sujeción a los hijos, tal como lo dice la Biblia. Debemos ser un verdadero ejemplo ante la sociedad, pero con estos lamentables episodios el evangelio queda en discusión.
Esta opinión fue publicada en el diario La Nación el 1 de noviembre de 2007
¿UN FERIADO PARA CONMEMORAR A LOS REFORMADORES QUE DIERON ORIGEN AL CAOS DENOMINACIONAL?
¿UN FERIADO PARA CONMEMORAR A LOS REFORMADORES QUE DIERON ORIGEN AL CAOS DENOMINACIONAL? Los inicios de la Reforma Protestante parecían devolverle la esperanza al pueblo cristiano oprimido por el papado por siglos, los anhelos de libertad religiosa parecían estar a las puertas, y el triunfo del evangelio y los principios del cristianismo del Nuevo Testamento parecían que por fin iban a tener su día. Los Reformadores promovieron el lema “Sola Scriptura” en contra de la tradición y la práctica de la iglesia católica romana y fueron felizmente aclamados por cientos de miles de creyentes neotestamentarios que habían permanecido ocultos en los bosques, montañas, y zonas rurales en toda Europa, conocidos con el nombre genérico de Anabautistas y actualmente conocidos como Bautistas (Los bautistas son un remanente apostólico, el cristianismo primitivo, nunca asociado con el catolicismo). Los anabautistas fueron tristemente decepcionados por los reformadores, porque su “reforma” no era radical, lo único que hicieron fue cambiar de lugar los muebles en el mismo barco, y al final, los anabautistas tuvieron que sufrir bajo las sangrientas manos de ellos, de la misma forma que habían sufrido bajo Roma. Debo reconocer que ellos promovieron la justificación por fe, pero: “Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mateo 23:23). Un objetivo analisis de la reforma protestante a la luz de la Palabra de Dios revela que este movimiento religioso fue el gestor del actual caos denominacional, porque Lutero y los reformadores dieron el mal ejemplo de empezar “iglesias” bajo autoridad individual, cuando no pudieron reformar la “iglesia”, y prefirieron fundar sus propias denominaciones que unirse a las iglesias anabautistas que estaban listas para recibirlos. Héctor Hernández Osses Pastor Bautista Temuco - Chile